
El Parque Nacional de Doñana en peligro por sobreexplotación del acuífero
Redacción


El Parque Nacional de Doñana, uno de los espacios naturales más emblemáticos de Europa, está en una situación crítica. La Unesco ha manifestado su “preocupación” por la sobreexplotación del acuífero Almonte-Marisma, clave para el equilibrio hídrico del ecosistema. En su propuesta de decisión durante la reunión del Comité de Patrimonio Mundial en París, el organismo internacional ha instado a España a aplicar de manera “rápida y eficaz” medidas de conservación, advirtiendo que el deterioro del acuífero amenaza seriamente el Valor Universal Excepcional (VUE) del sitio.
Sobreexplotación alarmante: 109 % de extracción
Según el estudio El Agua que Nutre Doñana, elaborado por WWF España, el acuífero presenta un índice de explotación del 109 %, es decir, se extrae más agua de la que el sistema puede recargar de forma natural. Este desequilibrio compromete directamente los hábitats de especies protegidas como el lince ibérico o el águila imperial ibérica, además de los ecosistemas acuáticos que dependen del flujo hídrico subterráneo.
La Unesco ha confirmado que tres de las cinco masas de agua subterránea del acuífero están en mal estado cuantitativo, un indicador claro del estrés hídrico que sufre el parque. A esta presión se suma el impacto del cambio climático, con sequías más prolongadas e impredecibles.
Medidas incumplidas y retrasos acumulados
Desde 2020, la misión conjunta Unesco-UICN-Ramsar recomendó acciones urgentes como:
- Implementar el Plan Especial de Ordenación de Regadíos en la Corona Norte
- Redactar un Programa de Adaptación Climática específico para Doñana
- Activar el Plan de Extracciones conforme al artículo 56 de la Ley de Aguas
Sin embargo, a pesar de que el acuífero fue declarado “en riesgo” en 2020, el Plan de Extracciones aún no se ha puesto en marcha y acumula cuatro años de retraso. Actualmente, solo se han constituido las CUMAs (Comunidades de usuarios de masas de aguas subterráneas), una medida considerada positiva pero insuficiente por la Unesco.
Regadíos ilegales y renaturalización
Otro de los puntos más críticos es la existencia de regadíos ilegales, que la Junta de Andalucía debe eliminar de forma inmediata. WWF y otras entidades exigen además el cierre de pozos y balsas clandestinas, la ejecución del Plan Marco de Doñana, y el cumplimiento de las medidas incluidas en el Plan de la Fresa —todas ellas registran retrasos preocupantes.
Llamado a una estrategia global
La Unesco reclama un modelo hidrogeológico funcional y público, así como mapas de riesgo y umbrales de extracción sostenibles. Propone extender la metodología de control usada para los fondos Next Generation a la gestión del agua y pide una transformación profunda en el uso de recursos.
“Sin una acción firme, Doñana corre el riesgo de perder sus características naturales irreversibles”, señala el organismo.
El deterioro de Doñana no es sólo ambiental: es una señal de mala gobernanza. Si no se actúa con decisión, el parque podría dejar de ser un referente mundial de biodiversidad y convertirse en un ejemplo de negligencia ecológica. ¿Estamos dispuestos a asumir ese coste?







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