
- La biotecnología genera el 1,1% del PIB nacional, más de 131.000 empleos, un gasto total en I+D de 2.749 millones de euros y un ecosistema empresarial formado por más de un millar de compañías
- EEUU lidera el mercado y China acelera en patentes mientras Europa pierde peso


España se ha consolidado como la novena potencia científica mundial en biotecnología gracias a un ecosistema que combina "una producción científica un 20% más citada que la media internacional, récord de inversión privada, liderazgo en ensayos clínicos y un tejido empresarial en rápido crecimiento". Así consta en el informe divulgado por la Asociación Española de Bioempresas (AseBio), que celebró una jornada este martes en la sede del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
Durante el evento, el comisario europeo de Salud y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi, afirmó que España “puede ser un pilar clave de la inversión biotecnológica en la UE” al defender que el país reúne las condiciones para convertirse en uno de los grandes polos europeos si consolida un marco que permita a sus empresas escalar y competir globalmente. “España puede posicionarse como uno de los pilares de la inversión biotecnológica europea”, sostuvo, tras advertir de que la biotecnología será un factor decisivo para la competitividad y la autonomía estratégica del continente en los próximos años.
Durante su intervención en vídeo en esta jornada celebrada en el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el comisario subrayó que Europa debe actuar “con rapidez” para no perder liderazgo industrial en un contexto geopolítico dominado por la aceleración tecnológica en Estados Unidos y China.
Várhelyi situó la futura Biotech Act como herramienta central de la nueva agenda industrial europea, orientada a acelerar la llegada de innovación al mercado, simplificar procedimientos, crear condiciones para que las empresas biotecnológicas escalen dentro del territorio europeo y generar empleo, valor añadido y mayor capacidad de biofabricación. “No se trata de otro documento estratégico, sino de una agenda de competitividad”, recalcó, al tiempo que alertó de que Europa no puede seguir siendo el continente “donde se hacen los descubrimientos, pero donde el valor industrial se crea en otro lugar”. “Si queremos liderar en biotecnología, debemos actuar ahora”, añadió.
EUROPA DESCUBRE Y OTRO PAÍSES INDUSTRIALIZAN
La Biotech Act es la futura iniciativa de la Comisión Europea destinada a acelerar la llegada de la innovación biotecnológica al mercado y a reforzar la capacidad industrial del continente mediante procedimientos más ágiles, mejor acceso a datos y un marco regulatorio que permita a las empresas escalar dentro de la UE. Concebida como una agenda de competitividad, y no como un documento declarativo más, busca que Europa retenga el valor industrial de su propia ciencia, genere empleo de alto valor añadido y reduzca su dependencia de Estados Unidos y China. Según el comisario Várhelyi, su objetivo es evitar que Europa “descubra” la biotecnología mientras otros países industrializan los resultados.
Según el análisis de AseBio, Estados Unidos mantiene el liderazgo mundial en biotecnología gracias a su dominio del mercado, una inversión masiva y constante en I+D y un ecosistema financiero que acelera la transferencia de la innovación desde el laboratorio al mercado. Mientras, China se consolida como "el actor más disruptivo del panorama global", con un crecimiento acelerado en patentes, publicaciones científicas y capacidad universitaria especializada. Europa, en cambio, "ve debilitada su posición relativa, con una caída del 27 % en su cuota de patentes entre 2010 y 2021, reflejo del rápido ascenso chino y de la creciente competencia internacional", lo que sitúa en contraste a España "como uno de los polos emergentes con mayor dinamismo dentro del continente".
IMPULSAR EL LIDERAZGO ESPAÑOL
En paralelo, la Asociación Española de Bioempresas (AseBio) presentó un análisis internacional y un manifiesto con diez medidas para impulsar el liderazgo español en biotecnología, elaborado tras un año de trabajo con administraciones públicas y agentes del sector. La organización sostuvo que España tiene una “ventana de oportunidad” para transformar su fortaleza científica en liderazgo industrial si consolida un marco que fomente el crecimiento de las empresas, desarrolle polos de escalado biotecnológico, mejore el acceso a financiación, agilice autorizaciones y refuerce la inversión en I+D hasta alcanzar el 2,12% del PIB en 2027. Entre sus argumentos incluyó las cifras más recientes del sector: el 1,1% del PIB nacional, más de 131.000 empleos, un gasto total en I+D de 2.749 millones de euros y un ecosistema empresarial formado por más de un millar de compañías, con 66 nuevas empresas creadas en 2024 y un liderazgo destacado en ensayos clínicos.
SEGURIDAD NACIONAL
“La competencia por el liderazgo tecnológico ya no es solo económica: es una cuestión de seguridad nacional. España tiene mucho que aportar, se sitúa entre las nueve primeras potencias mundiales en producción científica biotecnológica. Tras un año de diálogo con el sector y representantes institucionales, desde AseBio presentamos una llamada a la acción: es el momento de unir esfuerzos y situar a España como líder en biotecnología en Europa y el mundo”, manifestó la presidenta de AseBio, Cristina Nadal.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, afirmó en la clausura del acto que España “puede liderar la revolución biotecnológica en Europa”, al defender que la biotecnología “es un sector estratégico para proteger a la ciudadanía”, impulsar una alimentación sostenible y avanzar hacia una industria más limpia y resiliente.
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